Una familia. Cuatro generaciones. Un mismo café.
Orígenes

Apertura
la historia
El café siempre fue un tema presente en nuestra familia, era parte de las conversaciones de sobremesa.
Tenemos grandes recuerdos y remembranzas de nuestras vacaciones en Santiago de María. Los días en la finca con la abuela Leonor, quien siempre se aseguró de que todos los nietos y sobrinos conocieran la tierra que les pertenecía. Desde niños nos hicieron parte de todo: cortar, pesar, pagar planillas, convivir con la gente. Sin querer, nos fueron despertando una pasión que hoy define lo que somos.
El legado
cuándo empezó todo
Las fincas que hoy operamos fueron parte del legado que nuestros bisabuelos nos heredaron.
De generación en generación, la familia siempre encontró la manera de que la tierra pasara a manos de los suyos — y las puertas de la finca siempre permanecieron abiertas para todos. El temporar en época de corta se convirtió en una tradición: fue el lugar en donde aprendimos que el trabajo en el campo no es solo un oficio, es una forma de vida.

generaciones

La generación de
Carlos Humberto Gutiérrez Schönenberg
Carlos Humberto Gutiérrez Schönenberg fue quien llevó el legado un paso más adelante.
Bajo su conducción, las fincas crecieron y se consolidaron como una operación cafetalera seria, con identidad propia y raíces profundas en el suelo volcánico de El Salvador. Su trabajo sentó las bases de lo que hoy es Café Tekapa.
La generación actual
Juan José, Carlos Humberto y Julio Eduardo
Juan José, Carlos Humberto y Julio Eduardo vieron en las fincas algo más que una herencia: vieron una oportunidad de unir a sus familias alrededor de algo que les pertenecía a todos.
Cada uno tomó las riendas en el área donde tiene más fortaleza — el manejo agronómico, la transformación y la comercialización — y juntos construyeron un equipo que busca la excelencia sin perder de vista de dónde vienen. Han construido un equipo que les brinda experiencia y un apoyo incondicional, convirtiendo eso en una visión compartida que les dio el empuje para darle continuidad a este legado familiar.


Lo que nos mueve
Una de las grandes cualidades de nuestra familia son sus lazos de unión.
El café no es solo nuestro negocio — es el hilo que nos hace hablarnos a diario, el motivo por el que nos reunimos, la razón por la que seguimos mirando hacia adelante. Cada cosecha es una conversación entre generaciones: la de los que empezaron, la de los que continuaron y la de los que vienen.
futuro
Innovación
tradición que mira hacia adelante
Somos personas inquietas por naturaleza.
Siempre estamos buscando la siguiente mejora: visitando otras fincas, estudiando nuevas variedades, adoptando tecnologías que nos permitan producir un mejor café sin perder lo que nos hace únicos. La actualización es parte de nuestro ADN — pero nunca a costa de las prácticas que durante generaciones han definido el carácter de nuestro café.


La semilla certificada
apostando por el futuro
Una de las decisiones más importantes que hemos tomado fue desarrollar nuestras propias semillas de café certificadas.
La semilla es como los cimientos: define lo que la planta será en producción, la calidad del grano y el perfil de la taza. Apostar por una semilla certificada es apostar por la pureza de la línea y por la consistencia que un mercado exigente requiere. Es una inversión que no se ve de inmediato, pero que demuestra su valor en el tiempo, reflejándose en las futuras cosechas.

Comunidad
Santiago de María
Las fincas no existen solas. Existen porque hay personas que las trabajan, comunidades que las rodean y una tierra que hay que cuidar para que siga dando.
En Santiago de María, participamos en proyectos de mejora, buscando apoyar a nuestra comunidad. Ofrecemos trabajo todo el año — no solo en temporada de corta — porque sabemos que la estabilidad de nuestra gente es parte de la estabilidad de nuestra empresa.
Fomentar un sentido de identidad y pertenencia entre quienes colaboran con nosotros no es una simple estrategia: es construir una comunidad.
Misión
Ser la empresa que le recuerda al mundo que detrás de cada taza extraordinaria hay una tierra, una familia y una historia que vale la pena conocer.
Visión
Establecer Café Tekapa como el productor de café de especialidad más confiable y admirado, llevando nuestro café a cada rincón del mundo.
Familia
El café es el hilo que nos une a través de generaciones. Todo lo que hacemos, lo hacemos juntos.
Origen
Cada taza cuenta de dónde viene. Nunca perdemos de vista la tierra que nos lo da todo.
Calidad
No hay atajos en el campo ni en el beneficio. La excelencia es el único estándar que conocemos.
Innovación
Somos inquietos por naturaleza. Siempre buscamos mejorar, sin perder lo que nos hace únicos.
Comunidad
Somos parte de Santiago de María. Su bienestar y el nuestro no son temas separados.
Sostenibilidad
Cuidamos la tierra, a nuestra gente y a nuestra comunidad, pensando más allá de cada cosecha.

